domingo, 25 de marzo de 2007

A la memoria de Doña Dori Parra de Orellana

Esto no es una especie de obituario ni nada que se le parezca. Esta es la historia de ésta gran dama querida, amada, y respetada por el pueblo larense y por el país entero y fallecida el 22-03-2007 en la ciudad de Barquisimeto.

Que conmovedora historia la de ésta gran dama, activista política en los tiempos duros de la dictadura de Pérez Jiménez. Suena fácil decirlo o escribirlo, pero no lo es. Fué encarcelada en varias oportunidades y de las torturas sufridas una de ellas fué mantenerla de pie durante largos doce días para que delatara a los suyos y no lo hizo.

Después que cae la dictadura ocupó importantes cargos públicos el primero como diputada al Congreso Nacional con apenas 23 años, posteriormente Senadora , Concejal y Gobernadora del Estado Lara; la única mujer hasta ahora que ha representado éste último cargo político en Lara.
Pero hay algo más que hace que éste curriculum político pase de ser ordinario a ser extraordinario
y es que su vida fue ejemplo de dignidad, actitud férrea y honestidad, si, parece mentira ¿no?, fue una política honesta y con verdadera vocación social. Una frase que respondió en una entrevista cuando se le pregunto acerca de su vida política fue: "Con mi propia vida y actuación pública he procurado dar ejemplo", y así lo fue. Parece que no hay nadie en éstas latitudes que afirme lo contrario.

"Lo que yo represento para la colectividad", diría posteriormente, "es el resultado de esfuerzos y desvelos que hemos venido acumulando a través de largos años de lucha, de rectitud y lealtad, principios que deben mantenerse para salvaguardar la ética partidista frente al éxito fácil, venido de la suerte, del oportunismo y de las deslealtades".

Creo que hay pocas historias como estas en mi país, en Latinoamérica y en el mundo entero donde el flagelo de la corrupción galopa desafiante.

Ojalá y existieran mas Dori en este mundo…

Quise hacer pública ésta hermosa historia porque en lo personal no saben cuanto me llena de orgullo, me ha “tocado” de alguna manera; es extraordinario que alguien dé el ejemplo con su propia vida ya que conocemos demasiadas historias, sobre todo públicas, inconsistentes entre el decir y el hacer. Y más admiración aún por ser mujer.

3 comentarios:

Dalia dijo...

ay amiga, cuanto lamento la ignorancia mía, al desconocer esta historia.

Gracias por propagarla a través de tu blog, mis respetos a su memoria, y mi admiración a tal mujer.

Anónimo dijo...

Hola Neyda, soy familiar de Doña Dori, ella fue nuestra tia abuela, siempre recta y muy formal la recuerdo. La recepcion del matrimonio de mis padres se llevo a cabo en su casa, en aquella epoca yo ni estaba en los planes. Dori fue hermana de quien fuera mi abuela materna, la señora Clorinda Parra. Quiero darte las gracias aunque un poco tarde, mas vale tarde que nunca. interesante bolg. que estes bien.

Lorena dijo...

Gracias por publicar este post! Conocí personalmente a la Sra. Dori cuando era apenas una niña y siempre tuve esa impresión de ella. Fue Madrina de mi hermana y gran amiga de mis padres quienes siempre fueron de bajos recursos, mi papá era su fiel amigo y colaborador y en más de una ocasión fui a su casa y recuerdo claramente mis conversaciones con ella, un día me dijo que mi mamá era una gran mujer y es algo que jamás olvidare. Ella fue una de esas personas que nacen para hacer una diferencia en este mundo y así siempre será recordada.